Música y Medicina
De Marcela Lichtensztejn

La música como fenómeno no-verbal y multidimensional impacta diferentes niveles del funcionamiento humano, facilitando el equilibrio dinámico óptimo, homeostasis, permitiendo al individuo desarrollar su potencial, desplegar el self y mejorar su calidad de vida trabajando los aspectos saludables intactos o residuales.

En su continuo de tensiones y resoluciones, la música ofrece la posibilidad de vivenciar el fluir de sentimientos, emociones, sensaciones kinestésicas y percepciones que serán favorables para promover vivencias humanas esenciales.

La exploración de la propia creatividad y la facilitación de las vivencias humanas esenciales en la música, son posibles por la relación terapéutica musical. Confianza, mutualidad e intimidad ofrecen un entorno lo suficientemente bueno para jugar juntos a la vez que se vivencia singularidad en el todo y permite construir o re-afirmar la identidad, y reestablecer la dignidad e integridad como ser humano.

Cuanto más se desarrolle el potencial individual, mayor es el rango de posibilidades disponibles para tomar decisiones con autonomía en interdependencia con el contexto, promoviendo una mirada de la vida, las limitaciones y las necesidades, de un modo probabilístico en vez de determinístico, entendiendo a la probabilidad como un componente de la creatividad.