Adolescencia. Primer amor, primer dolor, primer poema.


Poemas de un amor imposible.

El paso de los años y el infinito avance de la tecnología, no logran hacer mella en estos poemas de perenne pasión.

Escritos entre los años 1930 y 1937, y dedicados a un amor inalcanzado, estas poesías transmiten el anhelo, el deseo y la frustración de un niño que, entonces, hacía sus primeras letras.

Dedicados a una mujer que ya no está, o que quizá no estuvo nunca, los poemas de Francisco Geraci no se quedan ahí: su amor se universaliza y se refleja en todas aquellas personas que alguna vez estuvieron, están o estarán -ojalá así sea- enamoradas.

78 años estuvo este trabajo girando por carpetas y cajones, oculto la mayoría del tiempo, esperando -qué otra alternativa- torcer el destino. Llegó el tiempo de publicarlos y de cerrar una herida de amor, que también oculta estuvo esperando por el destino.